La cultura griega sirvió como base para la creación de la cosmogonía romana ya que los romanos tomaron a diversas deidades griegas, y las adaptaron al modo en el que ellos veían el mundo; al principio solo le cambiaron el nombre a los dioses griegos, pero con el paso del tiempo les dieron características y personalidades diferentes.
De acuerdo a la cosmogonía romana, antes de que existiera el universo, los elementos primordiales eran: cielo (Dios Urano), tierra (Diosa Gea), y mar. Éstos se encontraban combinados en un solo elemento, al cual definieron como “ Caos”. Sin embargo, con el paso del tiempo el equilibrio que existía entre los tres elementos desapareció, dando origen a un pequeño mundo en medio del universo. Así mismo, dicho mundo se encontraba protegido por el Cielo que fue enviado a las alturas y representaba una bóveda que contenía los límites entre el universo y el paraíso romano, al cual ellos llamaba Panteón, que se encontraba dividido en tierra de dioses y tierra de demonios (inframundo).
De la unión de Urano y Gea nacieron: Saturno, Océano, Vesta y Anteo.
Saturno fue coronado dios de dioses, del panteón y la bóveda del mundo terrenal al derrotar a su padre.
Se casó con Rea (semidiosa) y tuvieron tres hijos: Neptuno, Plutón y Júpiter. De conformidad a la mitología romana los dos primeros hijos corrieron con la misma suerte que el Dios Urano y fueron devorados por Saturno; mientras que el hijo menor, Júpiter, se escondió en una cueva de la Isla de Creta, siendo protegido por su madre Rea y Curetes (sacerdote-guerrero), haciéndole creer a su esposo que Júpiter había muerto en el parto llevándole su cadáver, sin embargo, este era un saco de piedras.
Júpiter creció escondido de su padre y al tener la edad apropiada decidió comenzar una guerra contra su padre con ayuda de Metis (titán de la sabiduría), la cual duró diez años
. Durante la batalla le dio a beber a Saturno una pócima logrando que este vomitara a sus hermanos (Neptuno y Plutón), fue así que la guerra continúa.
Por un lado se encontraba Saturno y por el otro Júpiter, que contaba con la ayuda de sus hermanos y diversos aliados como: Ceres, Metis, Vesta, Venus y Juno.
Al llegar los diez años de guerra Saturno fue derrotado y desterrado al mundo terrenal.
El poder fue repartido entre Júpiter “dios de dioses” y los otros dioses; al paso de tiempo Metis fue asesina por Júpiter cuando se enteró que se encontraba embarazada. Posteriormente Júpiter se casó con Juno y tuvieron dos hijos: Marte y Vulcano; pero Júpiter le fue infiel en varias ocasiones y tuvo diversos hijos con mortales, como Mercurio, Baco, Las Moiras y Las Gracias, entre otros.
El origen de la humanidad de acuerdo a los romanos se da cuando Júpiter le pidió a Vulcano que creara con el fuego que poseía a los habitantes de la tierra a los que él llamo "MORTALES", que se encontraban divididos en razas.
Roma creía que el destino estaba guiado por los dioses estableciendo a Júpiter como su principal dios el cual tenía dos vasijas, con las cuales decidía lo que le ocurría a cada mortal, dependiendo de su estado de ánimo. Incluso, hasta que él mundo girase dependía de él.