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lunes, 7 de marzo de 2016

El planeta Júpiter (El mayor del Sistema Solar)

Júpiter, el mayor planeta del Sistema Solar y quinto desde la posición del Sol, será visto desde cualquier punto de la Tierra el 8 de marzo sin utilizar telescopio ni binoculares. 


Una vez cada 13 meses la Tierra se encuentra directamente en la línea entre Júpiter y el Sol. Los astrónomos denominan este evento como la "oposición de Júpiter". 

Esta posición permite que el astro esté completamente iluminado por el Sol y en su punto más cercano a la Tierra. La unión de estos efectos convierte a Júpiter, cuando alcanza el punto más alto del cielo, en el objeto más luminoso del cielo nocturno y en el segundo planeta más brillante, después de Venus. Sin embargo, Venus solo brilla por el día, mientras que Júpiter se mantendrá toda la noche.
El astro se alzará por el este sobre el atardecer y subirá a su punto más alto a medianoche, después se pondrá por el oeste al amanecer (sobre las siete de la mañana en hora peninsular). Como se encuentra en el lado opuesto al Sol se podrá ver en cualquier momento de la noche, pero será especialmente visible a partir de la medianoche. En ciudades como Madrid se podrá ver a partir de las 19.46  y en Ciudad de México después de las 19.10.
"Al estar en dirección opuesta al Sol, cuando llega la noche está completamente iluminado por el Sol. Esto permite que se vea bastante bien, pero la órbita de Júpiter sigue estando muy lejos de la nuestra", explica Juan Antonio Bernedo, jefe técnico del planetario de Madrid, que recuerda que la observación de Júpiter es posible también cualquier otra noche sin necesidad de telescopio.
El 22 de mayo se podrá observar la oposición de Marte. La cercanía de nuestro planeta con la órbita de Marte permitirá que sea vea de forma total cuando la Tierra esté en línea entre el Sol y el planeta rojo.

lunes, 22 de febrero de 2016

Cometas y sus cualidades

Los cometas son cuerpos celestes constituidos por hielo, polvo y rocas que orbitan alrededor del Sol siguiendo diferentes trayectorias elípticas, parabólicas o hiperbólicas.
Los cometas, junto con los asteroides, planetas y satélites, forman parte del Sistema Solar. La mayoría de estos cuerpos celestes describen órbitas elípticas de gran excentricidad, lo que produce su acercamiento al Sol con un período considerable. 
A diferencia de los asteroides, los cometas son cuerpos sólidos compuestos de materiales que se subliman en las cercanías del Sol. A gran distancia desarrollan una atmósfera que envuelve al núcleo, llamada coma o cabellera. Esta coma está formada por gas y polvo. A medida que el cometa se acerca al Sol, el viento solar azota la coma y se genera la cola característica.

 La cola está formada por polvo y el gas de la coma ionizado.



Núcleo del cometa.

Por regla general, los núcleos de los cometas son conglomerados de piedra y polvo que se mantienen unidos por el hielo de agua. Su tamaño puede oscilar entre 1 y 100 kilómetros.

Según los últimos estudios realizados con la ayuda de sondas espaciales se ha determinado que el núcleo de los cometas se encuentra compuesto básicamente por agregados de polvo congelado, gases y compuestos en estado de congelamiento.

Después del impacto del proyectil enviado por la nave espacial Deep Impact (2005) contra el núcleo del cometa Tempel 1, se logró medir grandes desprendimientos de polvo y en menor cuantía, vapor de agua. La compactación del núcleo es bastante fuerte y el polvo en su superficie es más similar al talco que a la arena de playa. 

Entre los compuestos que más abundan en el núcleo de los cometas se encuentran el Amoníaco, Metano, Monóxido de Carbono, Dicianógeno y Agua

Por esta composición, rica en compuestos de naturaleza orgánica, muchos científicos le han asignado a los cometas la responsabilidad de ser los causantes de la propagación de la vida en el Universo.

Coma.

Cuando se encuentran lejos del Sol, los cometas son conglomerados inactivos. Al acercarse a unas 5 Unidades Astronómicas del Sol, la radiación solar sublima (hace pasar de estado sólido a gaseoso) los materiales volátiles del núcleo cometario.

Es en ese instante cuando se forma la Coma o envoltura gaseosa que rodea al núcleo cometario. Dependiendo del tamaño de núcleo y de la cantidad de compuestos que se subliman, la coma puede alcanzar entre los 10.000 y 100.000 kilómetros de tamaño.  

Los componentes volátiles del núcleo, al interactuar con el viento solar, forman la cola del cometa.
La cola de los cometas. La misma puede tener dos formas: una recta, de color azul, que se proyecta desde el núcleo en dirección contraria a la posición del Sol, conocida como Cola de Gases y una curvada, de color amarillo, constituida por partículas sólidas despedidas del núcleo por efecto de los jets o erupciones, que se conoce como Cola de Polvo.


Las colas de los cometas y los asteroides

La cola de un cometa también lo origina el Sol. El primer astrónomo que se dio cuenta de la importancia del Sol en el desarrollo de este fenómeno fue Pedro Apiano, quien constató que la cola de los cometas siempre se desplegaban en dirección opuesta al Sol.

Orientación de las colas de los cometas.- Con frecuencia se observan en un mismo cometa dos colas diferentes: una cola de polvo y otra denominada cola iónica. Las colas de polvo son colas curvadas, están formadas por partículas de polvo arrancadas de la coma por la presión de la radiación solar y las alejan de la coma. Las colas iónicas son colas rectilíneas (o de muy débil curvatura) causadas por la radiación solar que ioniza las moléculas de la coma adquiriendo carga eléctrica, y los campos magnéticos del viento solar arrastran lejos de la coma dichas moléculas formando así la cola iónica.

Los asteroides.- 
Los asteroides constituyen un conjunto numeroso y heterogéneo de pequeños astros, también denominados planetas menores, de forma irregular, que describen órbitas alrededor del Sol, la mayoría de las cuales quedan comprendidas entre las órbitas de Marte y Júpiter en el denominado Cinturón principal. Un asteroide es un pequeño cuerpo rocoso que gira alrededor del Sol a 1000 km.




Los cometas pueden describir tres tipos de órbitas:

1) Elípticas: 

Los cometas cuyas órbitas son elípticas tienen carácter de periódico moviéndose alrededor del Sol, el cual ocupa uno de sus focos. Por regla general, sus excentricidades son grandes. Algunos cometas tienen períodos orbitales relativamente cortos como es el caso del cometa P/Encke, con un periodo de 3'3 años mientras que otros tienen centenares de años.
Como los cometas tienen unas masas muy pequeñas, sus influencias gravitatorias sobre los planetas son casi nulas. Por el contrario, debido a las perturbaciones gravitatorias del Sol y de algunos planetas gigantes, concretamente Júpiter y Saturno, es muy frecuente que el periodo orbital del cometa se altere, experimentando cambios, a veces espectaculares.


Resultado de imagen de orbitas delos cometas
Una de las alteraciones son las capturas de cometas por los planetas, cuyo afelio puede situarse mucho más allá de Plutón (cometas no periódicos) transformándolos en cometas de periodo más corto del que tenían, cuyo afelio se encuentra dentro del Sistema Solar. Estas capturas originan las familias de cometas como la de Júpiter, compuesta por más de 60 miembros cuyo afelio se localiza cerca de la órbita de Júpiter. También hay familias de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.

2) Hiperbólicas.

3) Parabólicas.

Los cometas cuyas órbitas son hiperbólicas o parabólicas no son periódicos puesto que sus curvas no son cerradas. Luego, aparecen una sola vez surgiendo de las profundidades del espacio, se acercan al Sol y se alejan del mismo desapareciendo para siempre.
Las órbitas de los cometas tienen muy distintas inclinaciones sobre el plano de la Eclíptica. Algunas de ellas tienen una inclinación mayor de 90º por lo que los cometas que las poseen se mueven en sentido retrógrado, como por ejemplo el cometa Halley.











viernes, 5 de febrero de 2016

La energía del Sol

El interior del sol es una especie de bomba termonuclear de fusión de materia, principalmente átomos de hidrógeno  bajo una enorme presión y  temperatura y controlada en escala gigante, por su enorme cantidad de partículas interactuando a gran energía, se genera un campo electromagnético que ayuda a sostenerlo de manera extremadamente prolongada.



Existen en él millones de partículas en rotación constante, colisionando, fusionándose y fisionándose constantemente, principalmente utilizando iones de hidrógeno para convertirlas en iones de helio de forma encadenada.
Se pueden identificar diferentes capas que varían en densidad, temperatura, presión y comportamiento en el sol: el núcleo termonuclear, la zona radiativa, la zona de convección, la fotósfera, la cromósfera y la corona solar. El plasma es transparente a su propia radiación.
El núcleo termonuclear tiene una forma esférica pues actúa la gravedad en sus partículas comprimiéndolas hacia el centro, con un radio de 170 mil km. representa el 10% de la masa del sol y el 25% de su radio. Se encuentra a 530 mil kilómetros de profundidad. La parte más central del núcleo ya es 60% helio, y aunque aquí se genera el 99% de la energía que emite el sol , ninguno de los productos de la fusión en el centro ha salido a la fotósfera.
Cada partícula en el núcleo tiene su propia rotación. Al sumarse las cargas emitidas de todas las partículas que son emitidas como en un campo electromagnético gigante producto de la rotación principalmente en el centro, buscarán ser retroalimentadas por los polos, pero estando tan juntas, se sumarán unas a otras hasta generar un enorme campo electromagnético alrededor del núcleo de plasma.




En la “zona radiativa” se puede incluir el núcleo por lo que en conjunto se le atribuye un radio de 580 mil km, representando el 80% del radio del sol. Sin contar el núcleo esta capa tendría 410 mil km de grosor.
Existe gran compresión, es un poco menos denso (de 20 tons/m3 a 200 kg/m3), pero la presión y la energía proveniente del núcleo genera vibraciones de átomos energizados que emanan longitudes de onda electromagnética muy corta que sirve como transporte de fonones de calor hacia la superficie.
Esta capa está altamente ionizada (hidrógeno y helio), se alimenta de la radiación electromagnética proveniente del núcleo que permite que fluya transportando fonones de calor hacia capas superiores, manteniendo el comportamiento de fuerte emisión en el centro y dirección hacia los polos.

Se mantienen altas temperaturas  y las presiones siguen siendo altas por lo que la materia sigue en estado de plasma con un comportamiento de rotación uniforme (presumiblemente más lento que el núcleo).
Existe una franja llamada tachoclina entre la zona radiativa (comportamiento plasma) hacia la zona de convección (comportamiento de gas) que se encuentra a 150 mil km de profundidad con un grosor de 30 mil km que es donde la presión y la densidad es mucho menor.
Tachoclina
La masa en esta capa se comporta más como un gas o un líquido, y debido a la existencia de un campo electromagnético en el núcleo donde se concentra la mayor emisión de partículas y energía, aparece una protuberancia en el ecuador, lo que genera una turbulencia en el centro, provocando una rotación diferencial en el centro que gira más rápido que los polos.
Ocurre un movimiento caótico de convección de los fonones de energía de calor, en donde las partículas de mayor vibración se elevan hasta las partes más altas donde emiten sus partículas y fotones de alta energía hacia la superficie, perdiendo energía y regresando con dirección a la parte inferior para ser nuevamente energizadas por la radiación electromagnética, generando una fuerte frotación de partículas que se traducen en  vibraciones de calor.
Más arriba se encuentra una capa de “convección” de 150 mil km de grosor que se extiende hasta los 500 km de profundidad justo debajo de la fotósfera, donde la presión se reduce repentinamente y por tanto la temperatura desciende desde su parte baja a 2 millones de °C hasta 6000°C.
La materia sigue estando en forma de plasma (en su gran mayoría iones de hidrógeno), pero comienza a tener un comportamiento similar al de un océano. Ocurre un proceso de convección donde se generan columnas con giro de gran cantidad de calor que transportan los materiales calientes a la fotósfera del sol y otros que regresan los átomos ionizados menos energizados para ser energizados nuevamente.
Estos giros emiten radiación electromagnética perpendicular a la superficie en toda la superficie del sol que se suma a la macro-emisión electromagnética del sol con un comportamiento diferente de fotones ultra energéticos.
La “fotósfera” es la capa más delgada del sol (entre 100 y 500 km de profundidad) y es la que en realidad vemos con una densidad de entre 0.2 y hasta 0.0002 kg/m3. Tiene una temperatura promedio entre 6000°C y 4500°C en la superficie.  Es transparente a fotones de ciertas ondas y emite un espectro de radiación continuo.  Es totalmente gaseosa, pues prácticamente no hay presión y no se puede aterrizar en ella. Tiene celdas de convección de hasta 1000 kilómetros de díametro con una vida de 8 minutos.
Las manchas solares se encuentran en esta capa y son 1000°K a 1500°K más frias que el resto de la fotósfera. Las regiones internas más oscuras (umbra) son más frías (4,000°K) rodeados de regiones más claras (penumbra) de 5,600°K.
El campo magnético del sol establece la dirección de las columnas de plasma, machas solares y otras interacciones en el sol que generan fricciones y calor. Habrá manchas solares donde el campo magnéico esté en su máximo
Cada mancha solar tiene su propio polo magnético. Si se reduce la emisión de manchas solares, la Tierra se enfriará, pues decrece la emisión solar, por el contrario aumentará su temperatura si la emisión de manchas solares aumenta y la Tierra se calentará.

martes, 17 de noviembre de 2015

MERCURIO

Es el planeta más cercano al Sol y el segundo más pequeño del Sistema Solar. Mercurio es menor que la Tierra, pero más grande que la Luna. Si nos situásemos sobre Mercurio, el Sol nos parecería dos veces y media más grande. El cielo, sin embargo, lo veríamos siempre negro, porque no tiene atmósfera que pueda dispersar la luz.

Los romanos le pusieron el nombre del mensajero de los dioses porque se movía más rápido que los demás planetas. Da la vuelta al Sol en menos de tres meses. En cambio, Mercurio gira lentamente sobre su eje, una vez cada 58 días y medio. Antes lo hacía más rápido, pero la influencia del Sol le ha ido frenando.

Datos básicosMercurioLa Tierra
Tamaño: radio ecuatorial2.440 km.6.378 km.
Distancia media al Sol57.910.000 km.149.600.000 km.
Dia: periodo de rotación sobre el eje  1.404 horas23,93 horas
Año: órbita alrededor del Sol87,97 dias365,256 dias
Temperatura media superficial179 º C15 º C
Gravedad superficial en el ecuador2,78 m/s29,78 m/s2


Cuando un lado de Mercurio está de cara al Sol, llega a temperaturas superiores a los 425 ºC. Las zonas en sombra bajan hasta los 170 bajo cero. Los polos se mantienen siempre muy fríos. Esto lleva a pensar que puede haber agua (congelada, claro).
La superficie de Mercurio es semejante a la de la Luna. El paisaje está lleno de cráteres y grietas, en medio de marcas ocasionadas por los impactos de los meteoritos.
La presencia de campo magnético indica que Mercurio tiene un núcleo metálico, parcialmente líquido. Su alta densidad, la misma que la de la Tierra, indica que este núcleo ocupa casi la mitad del volumen del planeta.