La NASA aplaudió hoy el triunfo de la película "The Martian", del director Ridley Scott, que ganó hoy el Globo de Oro a Mejor Película de Comedia o Musical en la 73 edición de los premios.
Para celebrarlo, la agencia espacial estadounidense tuiteó una imagen del planeta rojo. "En honor a su triunfo aquí está Marte. Estamos en un viaje real hacia Marte", señaló en su publicación.
Exposición a la radiación y desarrollo cáncer y enfermedades degenerativas, pérdida de densidad de los huesos y estiramiento de los músculos por la alteración de la gravedad, profundos cambios psicológicos motivados por un viaje tan largo y exigente…”. Los altos riesgos de viajar a Marte pueden asustar, pero son reales. No en vano es el mayor reto de la Humanidad. La NASA (Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio, por sus siglas en inglés) no está preparada hoy, ni puede que lo esté en 2030, para minimizar razonablemente el impacto de semejante aventura en los astronautas que lo intenten por primera vez, según la auditoría interna dirigida por su inspector general, Paul K. Martin. El informe interno califica de “optimista” la previsión del organismo estadounidense, que ha situado en esa fecha la misión tripulada para pisar por primera vez el planeta rojo. Y asegura que “los retos de ingeniería para un adecuado lanzamiento y retorno de los astronautas sanos y salvos son tremendos”. La maravillosa aventura cinematográfica que nos regala estos días la película “The Martian”, donde Matt Damon se convierte en el primer habitante marciano en una adaptación forzosa, no deja de ser ciencia ficción en 2015.
El informe no descarta la posibilidad de llegar a tiempo a la fecha, pero advierte de que, a quince años de la primera misión tripulada prevista, “las contramedidas efectivas desarrolladas por la NASA para hacer frente a los riesgos que afrontarán los astronautas son limitadas”. Motivo por el cual, a modo de aviso, Martin apunta ya que “los elegidos para llevar a cabo las primeras pruebas de incursión en la profundidad del espacio pueden tener que aceptar mayores niveles de riesgo que aquellos que participen (más tarde) en las misiones de la Estación Espacial Internacional”. La advertencia se refiere también a que la tripulación que viaje a Marte “tendrá que aceptar más riesgos para su salud y su seguridad que aquellos que fueron a la Luna” y trabajan hoy en la Estación Espacial Internacional. Está previsto que en 2020 se lance un nuevo vehículo motorizado rover, que estará equipado con instrumentos que puedan extraer oxígeno de la atmósfera de Marte.
La NASA desvela las claves del cambio climático que convirtió a Marte en un desierto seco e inhóspito
Recreación artística del impacto del viento solar impactando sobre Marte. NASA
El seco e inhóspito Marte que estamos acostumbrados a ver en las películas de ciencia ficción y en las imágenes de la NASA fue en algún momento de su pasado un planeta muy diferente, con grandes masas de agua y ríos corriendo por su superficie. ¿Dónde está todo ese agua líquida? ¿Qué provocó un cambio tan brutal en Marte?
Los científicos saben desde hace tiempo gracias a varias misiones al planeta rojo que las evidencias geológicas y geoquímicas indican que hubo un gran cambio climático en Marte que modificó por completo su aspecto. En la actualidad, la superficie de Marte está a una temperatura inferior a 60 grados bajo cero de media, pero en los polos puede llegar en invierno a menos 125ºC.
A esa temperatura es imposible que el agua fluya de forma estable en estado líquido por la superficie, incluso con un elevado contenido de sales, como ocurrió con el último gran anuncio de la NASA tras el hallazgo de agua líquida fluyendo por la superficie durante determinadas épocas del verano marciano. En cambio, el planeta rojo primitivo era mucho más cálido y húmedo que el Marte frío y desértico que vemos hoy en día.
Desde que alcanzó el planeta en septiembre de 2014, la misión MAVENde la NASA (cuyo nombre proviene de las siglas en en inglés de Evolución de la Atmósfera y los Volátiles de Marte) está tratando de saber por qué se produjo ese gran cambio climático. Ahora, por primera vez, los científicos de la agencia espacial norteamericana tienen, gracias al análisis de los datos sobre la atmósfera de Marte enviados por la sonda MAVEN, los primeros indicios de qué pudo modificar de esa forma el planeta rojo.
"Estudiar la evolución de la parte superior de la atmósfera de Marte nos puede permitir echar una mirada a la historia del clima de Marte", explica Bruce Jakosky, investigador principal de la misión MAVEN y uno de los principales autores de cuatro trabajos que se acaban de publicar de forma conjunta en la revista Science. El objetivo del científico de la Universidad de Colorado (Boulder, EEUU) y los más de 125 investigadores que forman parte de la misión de la NASA es averiguar qué gases y qué cantidad de los mismos escaparon hacia el espacio desde la atmósfera marciana y cuándo ocurrió eso. "Esto nos dirá muchas cosas acerca de la historia de la atmósfera y realmente puede también darnos pistas sobre el potencial de Marte para albergar vida, al menos en la superficie", aclara Jakosky.
Una de las principales conclusiones que han obtenido los autores es que han podido cuantificar la cantidad de gases que se está escapando hacia el espacio exterior en la actualidad: unos 100 gramos por segundo. "Pero no es constante, depende de las propiedades del Sol", dice Jakosky. "Y en particular, se incrementa de forma dramática durante las tormentas solares". Lo que ven hoy en día los investigadores sugiere que la tasa de fuga de estos gases desde la atmósfera marciana debió ser mucho mayor en el pasado, cuando la radiación solar era más potente y más intensa. "Creo que estamos ante las primeras pruebas contundentes de que el escape de gases hacia el espacio fue el actor principal del cambio climático que sufrió Marte en el pasado", resume el investigador principal.
Aunque la misión llegó al planeta rojo en septiembre de 2014, las operaciones propias de la misión no permitieron que comenzara a registrar datos hasta diciembre. "Realmente llevamos recogiendo datos menos de un año terrestre", aclara Jakosky, aclarando la confusión, ya que un año marciano equivale a cerca de dos terrestres. La misión MAVEN trata de responder a la pregunta de a dónde fue a parar la atmósfera primitiva que tuvo Marte en el pasado y qué permitió que hubiera en la superficie grandes cantidades de agua líquida. Pero, ¿a dónde se fueron esos gases? "El viento solar y las tormentas solares pudieron barrer esa atmósfera. Así que estamos midiendo la cantidad y al ritmo que los gases están escapando hacia el espacio hoy en día y debido a qué procesos", dice el investigador.
Para ello los autores estudian, gracias al instrumental de la misión, la radiación ultravioleta, las partículas energéticas y las propiedades del viento solar. Y también analizan las propiedades de la atmósfera superior, tales como la composición, la estructura y la variabilidad. Además, gracias al estudio del comportamiento de los iones es como los investigadores han podido averiguar la cantidad de material que escapa de la atmósfera hoy en día.
"Si miramos al Marte actual, es un planeta muy frío y seco y eso tiene que ver con el espesor de la capa de CO2 que hay en la atmósfera, que representa aproximadamente un 1% del espesor de la atmósfera de la Tierra", afirma el autor principal.
La Tierra no pierde gas como Marte debido a que tiene un campo magnético muy potente provocado por el núcleo. Marte lo tuvo así en su origen, pero el núcleo del planeta rojo se congeló hace tiempo y eso ha debilitado el campo magnético y ha facilitado que los gases se escapen hacia el espacio exterior, según explican los autores en las investigaciones publicadas en Science.
Y el trabajo vuelve a lanzar la pregunta clave de la exploración del planeta rojo: ¿Qué hace que la vida pueda existir? El agua líquida es sin duda el factor dominante y la evidencia geológica indica que hubo agua líquida en el Marte primitivo, pero no hoy en día, al menosno en cantidades significativas y de forma estable. "Si queremos entender el potencial para haber albergado vida que tuvo Marte en el pasado, debemos entender muy bien la historia de cómo cambió el clima del planeta rojo", sentencia Jakosky.
La NASA, a punto de desvelar un importante hallazgo en Marte
Este jueves se ha convocado una rueda de prensa ante medios de todo el mundo. Se presentarán resultados de la misión MAVEN, cuyo propósito es analizar la atmósfera marciana y entender cómo el planeta rojo pasó de ser un lugar cubierto por oceános a un desierto helado
NASA |La agencia espacial tiene como objetivo primordial enviar una misión tripulada en el año 2030GONZALO LÓPEZ SÁNCHEZ
Es cierto que la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) es una experta en generar expectación y darle un cierto toque épico a sus descubrimientos. Pero también es cierto que pocas cosas dentro de la investigación científica levantan tantas pasiones como la conquista del espacio y la exploración de nuevos mundos. En juego está responder a preguntas universales o poder colonizar en el futuro nuevos planetas en el Sistema Solar o más allá.
Propuesta de vehículo para un viaje tripulado a Marte, del NASA Human Exploration of Mars Design Reference Architecture 5.0.
Recreación artística de una misión tripulada de la NASA a Marte.
Concepto de hábitat de NASA Mars.
Camión presurizado para uso marciano, del NASA Human Exploration of Mars Design Reference Architecture 5.0.
Los viajes tripulados al planeta Marte han sido motivo de discusión científica desde la década de 1950. Varias agencias espaciales han desarrollado proyectos a futuro, abarcando desde la realización de misiones cortas hasta la fundación de colonias y la adaptación a la vida humana del planeta. Asimismo, la presencia de humanos en Marte ha sido motivo de numerosas obras artísticas, en particular de ciencia ficción.
Marte es el segundo destino estudiado para su exploración después de la Luna, ya que es el que tiene condiciones ambientales más similares al planeta Tierra.
Toda una variedad de meteoritos han caído en nuestro planeta a lo largo de la historia y en muchos de ellos podría haber vida extraterrestre, de hecho, se sabe que más de 22.000 meteoritos que cayeron en la Tierra fueron documentados. Lo más fascinante es que varios de ellos contenían compuestos orgánicos. En el año 1966, por ejemplo, un grupo de científicos en la Antártida halló un meteorito que habría llegado desde Marte, anunciando que en él habían encontrado evidencia consistente de microfósiles que podrían indicar que existieron formas de vida en Marte hace más de 3,6 millones de años atrás. Después de años del más intenso debate sobre si el meteorito marciano contenía evidencia de vida extraterrestre, la cuestión aún sigue sin poder resolverse. Si ésto fuera cierto, también sería el más fuerte sustento que consagraría la teoría de la Panspermia.
ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK
4. Marte
Un cliché en el mundo del entretenimiento, especialmente en la literatura y el cine de ciencia ficción, por algo "marciano" es un sinónimo de extraterrestre ¿no es así? Pero atención, pues muchas de estas ficciones tienen sus raíces en los más fascinantes sucesos de la realidad y Marte o “la próxima frontera”, siempre ha sido un lugar muy importante para los buscadores de vida extraterrestre. Hoy sabemos muchas cosas sorprendentes sobre Marte y existe evidencia de que en el pasado, el planeta rojo tuvo una temperatura cálida y húmeda, ríos secos, capas de hielo, volcanes y minerales que se forman ante la presencia del agua. En 2008 y 2009, el Phoenix Mars Lander y ciertas investigaciones permitieron analizar el suelo de Marte con enorme precisión así como detectar metano en su atmósfera, lo cual indica que éste aún es un planeta vivo. Todo se vuelve aún más interesante si tenemos en cuenta que las bacterias productoras de metano fueron una de las primeras formas de vida de la Tierra.
STOCKTREK IMAGES/THINKSTOCK
3. Messier 42: la nebulosa de Orión
La nebulosa de Orión, también conocida como Messier 42 (M42) o NCG 1976, es una nebulosa difusa ubicada en la región sur delCinturón de Orión. Situada a unos 1.500 años luz de distancia de la Tierra, se cree que esta nebulosa podría ser una majestuosa mina de oro para encontrar vida extraterrestre. En el 2010, el Observatorio Espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea demostró que la nebulosa posee claros signos de permitir la existencia de diversos compuestos y químicos orgánicos. Analizando exhaustivamente todos los datos, los expertos han podido detectar un patrón de picos en la presencia de varias moléculas que sustentan la vida, tales como agua, monóxido de carbono, formaldehído, metanol, dimetil éter, cianuro de hidrógeno, óxido y dióxido de azufre, entre otros.
HEMERA/THINKSTOCK
2. Gigantes rojas moribundas
En el año 2005, un grupo internacional de astrónomos y otros científicos descubrieron que las gigantes rojas pueden funcionar como una suerte de desfibrilador para volver a poner en marcha un planeta y traerlo a la vida nuevamente. ¿Cómo? Pensándolo en los siguientes términos. La Tierra es un lugar tan especial para el desarrollo de la vida debido a su inmejorable ubicación en el caos del Universo. Estamos lo suficientemente cerca del Sol como para que nuestros océanos no se evaporen o el planeta mismo termine rostizándose y también estamos lo suficientemente lejos como para no convertirnos en una gran bola de hielo. Sabemos que en el resto del universo hay numerosas lunas y exoplanetas congelados y también sabemos que cuando las gigantes rojas mueren: explotan en una gran dispersión de fuego y calor. Ese calor puede derretir todo ese hielo y convertirlo en océanos que pueden albergar diversas formas de vida.
ISTOCKPHOTO/THINKSTOCK
1. Regiones inexploradas que quizá nunca conoceremos
Pensar que la vida solo puede existir en la Tierra es algo bastante estúpido, así de simple, y tan solo en la Vía Láctea existen más de 400 mil millones de estrellas y un desconocido e innumerable número de exoplanetas. Ésto es sólo en nuestra propia galaxia. Apenas pensar en el hecho de que el Universo es un vasto espacio, inimaginablemente inmenso, repleto de otros planetas, estrellas, nebulosas, gases, sistemas y muchísimas otras cosas que ni siquiera podríamos imaginar, nos da todas las chances para que en el probable caso de que exista vida fuera de la Tierra, nunca la encontremos. Lo que sabemos de la vida y su sustento, es que necesita de aminoácidos para formarse y de agua para mantenerse, aunque muchos otros científicos, como por ejemplo Stephen Hawking, teorizan que la vida podría existir por cualquier otra parte y que ni siquiera la podemos imaginar, como formas de vida que no sean a base de